De mayor quiero ser…

 

De mayor quería ser muchas cosas, pero siempre relacionadas con las cosas manuales y lo estético.

En una época de mi niñez quería ser peluquera. Recuerdo incluso que en un periódico infantil que leíamos en clase publicaron un artículo que escribí contando todo lo que me gustaría hacer cuando fuese peluquera.

Hubo otra época en que queria ser fisioterapeuta. Ya ves… otra vez relacionado con las manos. Pero lo descarté rápido porque los médicos me daban un poco de “yuyu”.

Luego se me olvidó el tema de manejar pelos, peines y cuerpos y a los 17 años, cuando tuve que decidirme por estudiar algo, opté por la Arquitectura Técnica. No fue porque lo tuviese muy claro, sino porque había asignaturas que me llamaron un poco la atención.

Hace solo unos días que me vino en un flash de una imagen de la infancia:  me di cuenta  que realmente hace muchísimo tiempo que tengo clara mi vocación.

Incluso antes de querer ser peluquera, sin que yo me diese cuenta y con muy poquitos años, ya estaba realizando pequeños-grandes proyectos de diseños de interiores.

 Fue gracias a uno de mis juegos preferidos de la infancia: LEGO.

 

Juego Lego

 

Era fascinante jugar con cada una de las piezas. Aprovechaba hasta la última pieza de mi cubo de LEGO en  mis construcciones. Dentro de mi colección había una pieza que era fundamental: una base verde donde cada día tenia que apañármelas para montarles una casa distinta a mis muñecos.

Pero la placa verde que servia de base siempre me quedaba corta. Intentaba ingeniármelas para darles habitaciones, cocina, sala estar e incluso baño a mis personajitos. Mi mayor ilusión era que en navidades Olentzero me trajese mas piezas para poder hacerles una casa más grande  y pudieran vivir cómodamente, con el mejor diseño de interiores posible.

Se me pasaba el día intentando cuadrar cada una de las piezas en el lugar indicado, sin desaprovechar ninguna de ellas, para luego poder juguetear con los muñecos por toda la casa. Pero las horas pasaban hasta que la casa llegaba a ser más o menos de mi gusto. Para cuando me sentía satisfecha y daba con el hogar perfecto ya era casi la hora de cenar. Así, un día tras otro, buscando el diseño perfecto.

 Lo cierto es que este episodio lo tenía guardado en el baúl de los recuerdos de mi cabeza, pero en el momento del flash se me dibujó una sonrisa.

 Esta sonrisa ha sido otro de los pequeños motivos que me ha llevado a empezar este blog.

 

¿CURIOSO VERDAD?

 

Y ahora, de mayor quiero ser niña para volver a mis juegos de pequeña.

No quiero volver a los juegos porque sean fáciles ni por querer olvidarme de mis obligaciones.

 Quiero volver a soñar con mi infancia porque de niña podía elegir mis juegos. Los elegía porque me encantaban. ¡Ahora quiero sentir lo mismo!

He comenzado por elegir mi proyecto casadelocosylowcost.com y quiero seguir eligiendo con la misma ilusión.

No va a ser fácil. De pequeña tampoco era fácil cuadrar las piezas. A veces me disgustaba conmigo misma y ahora también lo haré. Pero se me pasará y volveré a colocar la pieza para seguir con la siguiente.

 

¿te sientes niñ@ como yo? ¿quieres jugar a montar tu casa?

 

 

5 comentarios

  • Paula San Miguel dice:

    Hola amiga,

    Me alegro mucho de que hayas emprendido esta aventura profesional para desarrollar tu pasión.
    Me siento muy identificada contigo porque cuando pienso en lo que me gustaría ser de mayor, a pesar de gastar los mismos años que tú, me veo con mi propio estudio de diseño e interiorismo. Aunque me siento afortunada de dedicarme a la Arquitectura Técnica, lo hago en otro sector, el de la industria, y tampoco me deja mucho tiempo. Sólo espero que no sea sólo un sueño y que algún día vea el momento de lanzarme a apostar por mi propio proyecto.
    Tu iniciativa me resulta realmente refrescante y motivadora. Espero seguirte y acompañarte en tu nuevo camino. 😉

    Un beso fuerte de tu compañera,

    Paula

    • Maite Sarratea dice:

      Paula! maja! Me alegro de que te guste la idea y espero que te ayude e inspire un poco! Seguro que tu también lo puedes hacer si te lo propones en serio. Un gran muxu y gracias 😉

  • […] Y me ha acabado de encantar con un comentario que hace Catarina en la entrevista respecto a uno de sus hijos; me ha recordado a cuando yo era pequeña: […]

  • Anabel dice:

    Otra casualidad, yo escogí Arquitectura Técnica porque dentro de lo que podía escoger me llamaba más la atención, pero no fue un elección clara!

    Sin embargo, muchas veces he recordado cuando con 14 años me pasaba horas jugando a los Sims, y poniendo el truco del dinero, y no hacía más que construir casitas… Si es que nos sale solo!! jejejej

    Saluditos!! 😀

    • Maite Sarratea dice:

      Qué gracia! Está claro que son los juegos de nuestras vidas! Es curioso ver como un simple juego de niñez marca tu camino 🙂
      Un beso!

Leave a Comment